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Para la poda estructural de bonsáis debemos utilizar las garras cóncavas. Si las ramas son bastante gruesas puedes incluso utilizar un cuchillo de sierra. Las ramas más pequeñas las cortaremos con las tijeras cortas. Esta poda se practica hacia finales del invierno y afecta a las ramas gruesas y medias.
¿Para qué sirve la poda estructural de un bonsái? Durante el verano han podido aparecer en el bonsái nuevas ramas mal colocadas. Puede que estén disimuladas por la enramada, pero una vez caigan las hojas los defectos se verán. Con esta poda eliminamos toda rama que se encuentre bajo el abrigo de otra, toda rama que esté lanzada hacia arriba o en ángulo recto hacia abajo, o toda rama que crezca hacia el interior del árbol.
Para saber dónde hay que cortar tenemos que fijarnos en el rodete cicatrizal. Éste se encuentra en la parte inferior de la base de la rama. Para encontrarlo busca una especie de bultito pequeño en la parte inferior de la base de la rama. Éste rodete será el encargado de recubrir la herida después del corte. Cuidado con no dañarlo al cortar, pues de hacerlo la cicatrización será más larga, corriendo incluso el riesgo de causar una enfermedad a nuestro bonsái.
Corta justo después del rodete cicatrizal, con mucho cuidado de no dañarlo. No cortes demasiado lejos de él pues la cicatrización será más larga y ese pedacito de rama que queda será una puerta de entrada a futuras enfermedades.
La poda estructural es un cuidado esencial en el desarrollo de un bonsái. Así que infórmate bien antes de realizarlo y estudia tu bonsái. Con ello conseguiremos encontrar la forma idónea de poda. Una vez decidida la forma, definirás las ramas principales que definen el esqueleto del árbol. Suprime todo lo que rompe la armonía o todo lo que no sigue la forma deseada. |